miércoles, 11 de abril de 2012

¿Por qué no empezar hoy?


Debo admitir que una de las cosas que me cuesta mucho trabajo hacer es leer. Cuando hay libro que es de mi interés, muchas veces salto capítulos para encontrar y leer los que más me llaman la atención. 
Esto se vuelve un problema en mi vida espiritual porque sé que no hay manera alguna de conocer más a Dios, que mi relación con Él crezca y sea más íntima si no leo la Biblia y paso tiempo en oración.

Al leer el Salmo 19,  Dios mismo me recuerda que Su palabra tiene importantes cualidades que se convierten en razones para leerla y meditarla.

Salmo 19:7-11


 7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
    El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
   
 8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
    El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.
   
 9 El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
    Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
   
 10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
    Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
   
 11 Tu siervo es además amonestado con ellos;
    En guardarlos hay grande galardón.

Las Sagradas Escrituras nos ofrecen tantas bendiciones y beneficios, así como una luz a seguir. No esperemos alguna revelación que nos muestre lo que debemos hacer, abramos la Biblia y conozcamos a Dios.

¿Por qué no empezar hoy?



martes, 3 de enero de 2012

¿Qué falta?

El pasaje de Hechos 10 comienza con la descripción de un hombre que a los ojos de cualquier persona que lea lo que se dice de él puede parecerle un hombre completo, pleno y recto delante de Dios: 

"Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre."

¡Parece que este hombre era muy bueno! A pesar de ello, Dios le mostró que había algo más. ¡Necesitaba escuchar el mensaje de salvación! Un ángel de Dios le dijo en visión que debía mandar llamar a Pedro, discípulo del Señor para conocer qué era aquello que le faltaba hacer. 

Yo no sé si Cornelio creía que algo le faltaba, si por algún momento en su mente pasó la idea de que el tener temor de Dios, dar limosna y orar a Dios siempre no era suficiente en su vida. Pienso que él tenia un buen testimonio delante de toda la gente y era tan ejemplar junto con su familia. Él pudo continuar con su vida y hacer caso omiso del mensaje del ángel pero sin duda él fue humilde al creer en el mensaje e inmediatamente mandar llamar a Pedro.

Cuando Pedro llegó a casa de Cornelio hablo lo que Dios le había inspirado a decir. Lee y descubre qué era aquello que Cornelio aún no había hecho.


34 Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas,
    35 sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia.
    36 Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos.
    37 Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan:
    38 cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
    39 Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero.
    40 A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase;
    41 no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos.
    42 Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos.
    43 De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.


¡Así es! Lo que Cornelio aún no había hecho era creer en Jesús y arrepentirse de sus pecados confesándolos a Aquel quien es el único que puede perdonarlos. Sin duda alguna, Cornelio hacía su mejor esfuerzo para hacer cosas buenas y no fallar delante de Dios pero lo seguía haciendo de alguna manera. La misma Biblia dice que todos hemos pecado (Romanos 3:23) y Cornelio estaba incluído ahí así como tú y yo lo estamos. 

El punto principal es que él se había saltado el primer paso en una comunión íntima e integra delante de Dios: creer en Jesús como su único y suficiente Salvador de una muerte eterna separado de Dios y pedir perdón por sus pecados.

Cornelio decidió dar el paso que le faltaba, no lo dudó. Después del mensaje de Pedro, Cornelio y los suyos creyeron. El último versículo de este pasaje dice: Y (Pedro) mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días." Ellos querían seguir aprendiendo de Jesús.

Es posible que te hayas identificado con este personaje. Tal vez ya creíste pero no vives una vida santa y recta delante de Dios o tal vez ni siquiera haces algo de lo que Cornelio hacía. Si estás en cualquiera de estas situaciones puedes entender que Dios te está llamando a una vida limpia no a través de tus propios esfuerzos, sino mediante la ayuda de Cristo quien ya ha hecho todo lo necesario para que tú y yo podamos disfrutar de una vida espiritual completa en él.  

Después de esta historia que Dios te ha mostrado, ¿decidirás creer en Jesús y pedirle a Cristo que salve y cambie tu vida? Recuerda que ningún esfuerzo humano nos podrá salvar de la condenación eterna sino la sangre de Cristo derramada en la cruz del Calvario. 



sábado, 23 de julio de 2011

"...porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia..."

Hace un mes transitaba por una avenida con mi madre, una tía y sus pequeñas de 1 y 5 años. De pronto algo inesperado interrumpió nuestra agradable conversación; era el sonido de disparos dirigiéndose de un lado de la avenida al otro, justo por donde íbamos a pasar. Mi madre no podía cambiar de dirección porque involucraba quedarse un par de minutos en medio del fuego cruzado; así que decidió acelerar. Por la ventana pude ver al muchacho que disparaba a dos metros de distancia de nuestra camioneta. Hubo disparos antes y después de que la camioneta pasara en frente de este hombre.
Reconocemos que fue Dios quien nos protegió e hizo que el hombre no disparara, algo que este tipo de personas no hacen regularmente. ¡Dios tiene misericordia de sus hijos!  

Al siguiente sábado estando en la reunión de jóvenes, Wicho (uno de los jóvenes de ejemplo en esta reunión) nos compartía sobre Jonás, un personaje bíblico muy conocido. Él nos recordaba cómo Jonás había "huido" de la presencia de Jehová para no ir a Nínive a predicar un mensaje de destrucción por el pecado de las personas que ahí vivían. Los ninivitas se arrepintieron y Dios tuvo misericordia.

Pero Jonás se enojó...

1 Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó.
    2 Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.
    3 Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida.
    4 Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto?
    5 Y salió Jonás de la ciudad, y acampó hacia el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se sentó debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en la ciudad.
    6 Y preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera.
    7 Pero al venir el alba del día siguiente, Dios preparó un gusano, el cual hirió la calabacera, y se secó.
    8 Y aconteció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano, y el sol hirió a Jonás en la cabeza, y se desmayaba, y deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que la vida.
    9 Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte.
    10 Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció.
    11 ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?



Dios decidió tener misericordia de los ninivitas a pesar de la actitud de Jonás.

La decisión de Dios tal vez no vaya con nuestra manera de pensar hoy en día porque ¡cómo desearíamos que esto terminara de una buena vez y que los hombres que irrumpen la paz en las calles simplemente dejaran de existir!

A pesar de las cosas malas tan pequeñas o tan grandes y horribles que suceden día con día y a pesar de nosotros; cuando el hombre se arrepiente, hay un Dios clemente y piadoso, tardo en enojarse, y de grande misericordia.

Dios puede restaurar nuestra nación, darle perdón y  tener misericordia como la tuvo con el pueblo de Nínive y de la misma manera  como restauró a sus habitantes; la clave está en la decisión de arrepentirse de manera geniuna.


¡HAY ESPERANZA!



miércoles, 18 de mayo de 2011

¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria?

Mateo 7

7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?
11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?



Hoy me doy cuenta de la condición en que Cristo me ama; teniendo una naturaleza pecaminosa y de tendencia a la comodidad y satisfacción personal. Él sigue siendo fiel a sus promesas protectoras y paternales.

Leyendo el pasaje del día de hoy, vino a mi memoria un suceso que repentinamente sacudió mi vida y la de mi familia hace 5 años. Mamá fue diagnosticada con cáncer. En ese año estaba estudiando en la preparatoria y recuerdo que algunas de mis clases simplemente "pasaron de noche" por falta de concentración. 

Sí, yo sabía que Dios estaba en control y sin embargo me sentía muy angustiada. Esta enfermedad es sinónimo de tristeza y fatalidad, así que ése era mi pensamiento todo el tiempo. Después de un par de meses, Dios concedió una solución a la enfermedad a través de una operación y todo volvió a la normalidad. ¡A Él sea el honor!

Durante esos meses, todo giraba a tiempos de oración al Padre para pedir por sanidad y recuperación. Él contestó y mostró su misericordia, sin merecerla. A partir de ese año, Dios ha destinado situaciones similares en mi familia para seguir trabajando en nuestra confianza y fe en su voluntad, sabiendo que no somos nada sin su presencia en medio nuestro.


"Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? Salmos 8:3-4

¡Gloria y honra al Padre quien en su amor pone sus ojos en sus hijos para guiarlos por el camino de vida eterna!







(Esta canción me la enseñó un compañero de la preparatoria justo el día del del diagnóstico de mamá, así que es muy especial y trae a la memoria muchos recuerdos) 

lunes, 18 de abril de 2011

La mano de Dios no se ha acortado

La situación en la cual vivimos hoy en día en nuestro país y más palpable, en nuestra ciudad, tiene un origen, múltiples consecuencias, pero gracias a Dios también tiene solución.
A veces nos preguntamos si Dios se ha olvidado, si hace caso omiso de nuestra situación pero Su Palabra es fiel y dice que Su mano no se ha acortado para salvar. Por el contrario, el pecado del hombre ha creado una barrera y ha hecho que se aleje de Dios.
Toma un tiempo para leer este pasaje y reflexionar sobre él. Si reconoces algún pecado que Dios menciona, arrepiéntete y pídele que transforme tu vida. Yo encontré muchos en los que he caído y Dios ha extendido Su mano para salvarme.

Isaías 59 (Reina-Valera 1960)


 1 He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;     2 pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.
    3 Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua.
    4 No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad; confían en vanidad, y hablan vanidades; conciben maldades, y dan a luz iniquidad.
    5 Incuban huevos de áspides, y tejen telas de arañas; el que comiere de sus huevos, morirá; y si los apretaren, saldrán víboras.
    6 Sus telas no servirán para vestir, ni de sus obras serán cubiertos; sus obras son obras de iniquidad, y obra de rapiña está en sus manos.
    7 Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre inocente; sus pensamientos, pensamientos de iniquidad; destrucción y quebrantamiento hay en sus caminos.
    8 No conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos; sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere, no conocerá paz.
    9 Por esto se alejó de nosotros la justicia, y no nos alcanzó la rectitud; esperamos luz, y he aquí tinieblas; resplandores, y andamos en oscuridad.
    10 Palpamos la pared como ciegos, y andamos a tientas como sin ojos; tropezamos a mediodía como de noche; estamos en lugares oscuros como muertos.
    11 Gruñimos como osos todos nosotros, y gemimos lastimeramente como palomas; esperamos justicia, y no la hay; salvación, y se alejó de nosotros.
    12 Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados:
    13 el prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira.
    14 Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir.
    15 Y la verdad fue detenida, y el que se apartó del mal fue puesto en prisión; y lo vio Jehová, y desagradó a sus ojos, porque pereció el derecho.
    16 Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia.
    17 Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto,
    18 como para vindicación, como para retribuir con ira a sus enemigos, y dar el pago a sus adversarios; el pago dará a los de la costa.
    19 Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.
    20 Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehová.
 
    21 Y este será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.

sábado, 26 de marzo de 2011

Idolatría

El pasaje del día de hoy trata sobre el pecado de la idolatría en el ser humano. La realidad es que es muy difícil para el hombre creer en algo que no ve, hablarle a alguien que no es palpable o confiar en alguien que no aconseja de viva voz. Sin embargo, creo que una de las más grandes enseñanzas y mandamientos de Dios al hombre, es el hecho de tener fe; tener la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Por esa razón, desde los inicios de la historia de la humanidad, Dios mandó a los hombres que no se hicieran ídolos o imágenes y las razones se encuentran en el pasaje de Isaías que puedes leer en las siguientes líneas.  No hay más clara explicación que cuando la misma Palabra de Dios alumbra al corazón de una persona y le convence.

Isaías 44:9-20
La insensatez de la idolatría
 9 Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden.
    10 ¿Quién formó un dios, o quién fundió una imagen que para nada es de provecho?
    11 He aquí que todos los suyos serán avergonzados, porque los artífices mismos son hombres. Todos ellos se juntarán, se presentarán, se asombrarán, y serán avergonzados a una.
    12 El herrero toma la tenaza, trabaja en las ascuas, le da forma con los martillos, y trabaja en ello con la fuerza de su brazo; luego tiene hambre, y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y se desmaya.
    13 El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para tenerlo en casa.
    14 Corta cedros, y toma ciprés y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta pino, que se críe con la lluvia.
    15 De él se sirve luego el hombre para quemar, y toma de ellos para calentarse; enciende también el horno, y cuece panes; hace además un dios, y lo adora; fabrica un ídolo, y se arrodilla delante de él.
    16 Parte del leño quema en el fuego; con parte de él come carne, prepara un asado, y se sacia; después se calienta, y dice: !!Oh! me he calentado, he visto el fuego;
    17 y hace del sobrante un dios, un ídolo suyo; se postra delante de él, lo adora, y le ruega diciendo: Líbrame, porque mi dios eres tú.
    18 No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.
    19 No discurre para consigo, no tiene sentido ni entendimiento para decir: Parte de esto quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y la comí. ¿Haré del resto de él una abominación? ¿Me postraré delante de un tronco de árbol?
    20 De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha?

Isaías 46:5-9 

5 ¿A quién me asemejáis, y me igualáis, y me comparáis, para que seamos semejantes?
    6 Sacan oro de la bolsa, y pesan plata con balanzas, alquilan un platero para hacer un dios de ello; se postran y adoran.
    7 Se lo echan sobre los hombros, lo llevan, y lo colocan en su lugar; allí se está, y no se mueve de su sitio. Le gritan, y tampoco responde, ni libra de la tribulación.
    8 Acordaos de esto, y tened vergüenza; volved en vosotros, prevaricadores.
    9 Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí,


Si has tenido dudas en cuanto a adorar y rendirle cuentas a algo más que no es Dios, Él te ha contestado en esta hora. No confíes en una imagen o un ídolo; confía en Dios y escúchale a través de Su Palabra.

"Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás" Lc 4:8b


jueves, 24 de marzo de 2011

Decisiones

Después de varias semanas sin escribir, el Señor ha puesto en mí el deseo de hacerlo nuevamente y compartir con ustedes algunas enseñanzas de Su palabra. La meditación del día de hoy está basada en  algunos versículos de Mateo 7.
La oración, y la regla de oro
7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
    8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
    9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
    10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?
    11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
    12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.
 
 
    24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.
    25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
    26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;
    27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.
    28 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;
    29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
 
En los próximos meses de este primer semestre del año, me encontraré en la circunstancia de tomar decisiones importantes. Después de leer el pasaje de Mateo 7 recordé que...

Mi vida entera, incluyendo mi fe, deseos, metas , decisiones y acciones deben estar basados y fundamentados en los principios y la voluntad de Cristo (la roca fuerte). De esta manera, a pesar de los obstáculos y dificultades; nada podrá derrumbarme. (versículos 24-29)

Dios tiene promesas para sus hijos y como mi Padre celestial se compromete diciendo que si pido, se me dará; si busco, hallaré; si llamo, se me abrirá. Pero estas promesas se cumplirán sólo si me encuentro en una vida de obediencia y sumisión a Su voluntad y guía.

Si tú te encuentras en una situación similar en la que debes tomar decisiones, mi sugerencia es seguir estos tres sencillos pasos:
1. Fundamenta tu vida en Cristo
2. Sé obediente a Él
3. Pide, busca y llama

martes, 11 de enero de 2011

Envía tu luz

Salmos 43

Plegaria pidiendo vindicación y liberación
 1 Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa;
    Líbrame de gente impía, y del hombre engañoso e inicuo.
   
 2 Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado?
    ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?
   
 3 Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán;     Me conducirán a tu santo monte,     Y a tus moradas.
   
 4 Entraré al altar de Dios,
    Al Dios de mi alegría y de mi gozo;
    Y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío.
   
 5 ¿Por qué te abates, oh alma mía,
    Y por qué te turbas dentro de mí?
    Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
    Salvación mía y Dios mío.

Hace dos años, fui a un campamento juvenil en un lugar en la montaña llamado los Encinos. Una noche, se iba a hacer una fogata un poquito lejos de donde estaban las cabañas donde nos quedábamos a dormir, todos ya iban de camino y yo me quedé en una cabaña un poco más de tiempo. Cuando acordé, ya no había nadie y yo estaba por emprender el camino. Lo malo es que iba caminando sola y lo peor fue que estaba COMPLETAMENTE obscuro y no tenía una linterna. Después de rasparme con las ramas que no podía ver, darme en la cabeza con la rama de otro árbol y casi caerme a un pequeño río seco, llegué a mi destino. Fueron cinco minutos reales, pero yo sentí que había sido una hora!!! Caminaba con las manos por delante porque literalmente no veía NADA!!! Deseaba tener un poco de luz, hasta quería usar las luciérnagas como linternas pero ni siquiera las podía atrapar. Gracias a Dios me ayudó a ser paciente y no desesperarme hasta llegar al destino final.

Lo que me sucedió allá en Los Encinos me recuerda al rey David. Él tenía enemigos y eso le hacía sentirse en oscuridad, David le pedía a Dios que le enviara de Su luz para saber cómo actuar y dirigirse y así estar en Su presencia con gozo.

Nosotros también podemos tener enemigos y setirnos perdidos y desesperados. A veces nosotros mismos podemos ser el prinicipal enemigo porque no dejamos que Dios nos guíe.

Pídamosle a Él que nos envíe de Su luz para ser guiados por el buen camino para llegar a Su presencia a deleitarnos de Él.


lunes, 10 de enero de 2011

Su voluntad

Hoy regresé a la oficina donde realizo mi servicio social. Me dió tanta alegría ver a mis compañeras de servicio que han llegado a ser más que compañeras pues hemos convivido por más de cuatro meses.

Debo decir que aunque me siento agusto con mis responsabilidades allí, no puedo hacer completamente lo que yo quiera ya que tengo una jefa. Estarán de acuerdo conmigo que aunque tenga las mejores intenciones, simplemente no puedo hacer mi voluntad, siempre hay qué acatar las órdenes de la persona para quien trabajamos.

Así que el pasaje que Dios me mostró el día de hoy tiene que ver con lo que acabo de escribir, habla de la voluntad: "El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón". Salmos 40:8

La naturaleza del ser humano es hacer lo que trae placer y felicidad, por esa razón, puede tornarnse complicado hacer la voluntad de alguien más cuando uno no está de acuerdo. Pero tratándose del Creador...¿hasta qué punto podremos rendirle nuestra voluntad? Esto puede a veces no ser tan placentero porque Su voluntad es en muchas ocasiones muy diferente a lo que nosotros deseamos y aunque sabemos que Él siempre desea nuestro bienestar y aprendizaje en cada situación que enfrentamos, es muy fácil olvidarlo.

Ojalá que el deseo de tu corazón y el mío sea el de hacer Su voluntad y no la nuestra; conociéndola a través de Su Palabra.

"Señor, es difícil dejar que Tu voluntad esté por encima de la mía. Ayúdame por favor a rendirme a ella por completo".



domingo, 9 de enero de 2011

Sepa yo cuán frágil soy


Salmos 39:4-11
          4 Hazme saber, Jehová, mi fin,
    Y cuánta sea la medida de mis días;
    Sepa yo cuán frágil soy.
     5 He aquí, diste a mis días término corto,
    Y mi edad es como nada delante de ti;
    Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. Selah
     6 Ciertamente como una sombra es el hombre;
    Ciertamente en vano se afana;
    Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá.
     7 Y ahora, Señor, ¿qué esperaré?
    Mi esperanza está en ti.
     8 Líbrame de todas mis transgresiones;
    No me pongas por escarnio del insensato.
     9 Enmudecí, no abrí mi boca,
    Porque tú lo hiciste.
     10 Quita de sobre mí tu plaga;
    Estoy consumido bajo los golpes de tu mano.
     11 Con castigos por el pecado corriges al hombre,
    Y deshaces como polilla lo más estimado de él;
    Ciertamente vanidad es todo hombre. Selah

Hace un par de días platicaba sobre el ciclo de la vida con una amiga que perdió un familiar muy querido. Le comentaba que es tan normal para uno vivir dentro de un ciclo de vida, con personas que tienen el mismo destino: nacer, vivir, partir de este mundo. Lo complicado y muchas veces inexplicable llega cuando nos toca tener muy de cerca a alguien que parte. En los momentos más difíciles uno trata de resisitirse a la idea de que esa persona querida ya no estará conviviendo y viviendo entre nosotros. Sin embargo, Dios nos ofrece un consuelo especial para seguir adelante.

El rey David estaba consciente del ciclo de la vida y le pedía a Dios que le ayudara a entender su fragilidad. Él sabía que si se dedicaba a amontonar riquezas, nada de esto le serviría porque Dios podía pedirle su vida en cualquier momento, todo resultaría ser vanidad.

Esto me lleva a pensar que tú y yo somos igual de frágiles que el Rey David y aunque no tenga nada que ver con la realeza y no esté amontonando riquezas,  me pregunto ¿estoy aprovechando realmente mi vida? ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué he dejado de hacer? Y lo más importante, ¿estoy viviendo como Dios quiere que lo haga?

Al leer este pasaje Dios me recordó que debo revisar mis prioridades, si Él ha quedado de lado o en segundo lugar, Él puede deshacer como polilla lo más estimado que hay en mí. Esto no para hacerme sufrir, sino para ayudarme a volver la mirada hacia Él antes que cualquier otra cosa o persona.

Si hoy Dios decidiera que el fin de mi vida ha llegado y me pidiera cuentas ¿qué le diré?

"Querido Dios, ayúdame a entender que mi vida es tan corta y efímera , como una sombra que dura solamente un tiempo corto. Enséñame a aprovechar cada día para darte el primer lugar y hacer lo que a ti te agrada. Sepa yo cuán frágil soy. Amén."


sábado, 1 de enero de 2011

Porque separados de Él, nada podemos hacer

Juan 15

Jesús, la vid verdadera
 1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
    2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.
    3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
    4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
    5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
    6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.
    7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
    8 En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
    9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.
    10 Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
    11 Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.
    12 Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros,(A) como yo os he amado.
    13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
    14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
    15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.
    16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
    17 Esto os mando: Que os améis unos a otros.


Un año más ha quedado atrás y con él muchas experiencias de todo tipo. Hoy queremos comenzar el 2011 con el pie derecho haciendo propósitos, trazando metas y deseando éxito, salud, trabajo y bienestar a los demás. ¡Eso está genial! Sin embargo, hay una verdad que no debemos pasar por alto: Cristo dijo "porque separados de mí nada podéis hacer". Hay tantas cosas que deseamos hacer y cumplir y otras tantas más que le deseamos a la gente más querida a nuestro alrededor, pero todas estas cosas hermosas se quedarán en deseos si Cristo no es el centro de nuestras vidas.

Cristo no sólo nos dice qué debemos hacer, sino que también nos dice cómo: guardando Su Palabra. Si leemos la Biblia y obedecemos lo que nos dice Dios a través de ella podremos permancecer en el amor de Cristo, podremos permanecer en Él.

Así que si aún no eres parte de la vid que es Cristo, ¡no lo pienses más y entrega tu vida a Él! Si ya eres un pámpano, debes permanecer en Él para poder llevar fruto, para poder llevar a cabo todas esas metas y propósitos que te has propuesto, si son de acuerdo a Su voluntad.

Porque separados de Él, nada podremos hacer.


miércoles, 15 de diciembre de 2010

¿A quién iremos?

Hoy en día parece ser que nadie tiene una solución eficaz para los problemas que nuestro país enfrenta. Sin embargo, no hemos de irnos tan lejos ya que muchas veces nos encontramos envueltos en días en los cuales nos sentimos perdidos sin que haya alguien que pueda entendernos o que pueda ayudarnos a dar solución a nuestros problemas.

Cuando Jesús estuvo en la tierra, los judíos esperaban que Él les diera la libertad de los Romanos, quienes los gobernaban. Sin embargo Jesús predicaba la libertad de un cautiverio espiritual de pecado, que era más importante que ser libertados de los mismos Romanos.
Jesús les decía que decía que Él era el Pan de Vida (Jn 6:35), la Luz del mundo (Jn 8:12) y que si conocían la verdad, la verdad les haría libres (Jn 8:32). Jesús les decía a la gente que tenían qué seguirle a Él y Él sería la luz que alumbraría su camino, Él sería el pan que les ayudaría a no tener hambre, que llenaría ese vacío, Él sería quien les daría libertad.

Estas cosas parecían no convencer a los judíos y les era muy pesado seguir al Señor, así  que muchos de los que ya habían decidido seguirle, se volvieron atrás.
"Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna". Juan 6:67-68

Pedro sabía que para seguir a Cristo era necesaria una entrega total a Él. Aún así, él estaba consciente de que sólo Jesús tenía palabras que perdurarían hasta la eternidad.

Las palabras y promesas humanas se las lleva el viento, pero las palabras de Jesús son de vida y vida eterna. ¿Qué se necesita para hacerlas mías? Morir a mí mismo y hacer a Jesús el Señor de mi vida. Esto significa que será Él quien ahora tomará las decisiones en mi vida. Tú me dirás, ¡Eso es ilógico! ¡Nadie puede tomar decisiones por mí! Pero, yo te contestaré, quien mejor que Cristo, quien sabe qué es lo mejor para ti y para mí y quien te ayudará a encontrar el camino indicado.

Jesús te pregunta hoy ¿quieres irte también?

¿Qué le contestarás? 


martes, 9 de noviembre de 2010

Aguijón

2 Corintios 12

El aguijón en la carne
 1 Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor.
    2 Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.
    3 Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe),
    4 que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.
    5 De tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades.
    6 Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí.
    7 Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;
    8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.
    9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
    10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
   

El apóstol Pablo tuvo una experiencia, la cual ni él mismo podía describir a ciencia cierta. Él menciona que conoce aun hombre (él mismo) que fue llevado al paraíso y escuchó allá cosas indescriptibles. Pablo no lo declara explícitamente pero algunos teólogos creen que este suceso ocurrió cuando fue apedreado por predicar a Cristo y muchos lo habían tomado como muerto. Pablo también menciona que Dios le dió un aguijón para no gloriarse por tales experiencias que tuvo y por el hecho de que Dios lo usara para llevar el evangelio a mucha gente.

El apóstol estaba siempre consciente que él era el primero de los pecadores y que su vida no hubiera tenido valor si no se hubiera encontrado con Jesús en el camino a Damasco, día en que Jesús le llamó a vivir para Él. Aún con todo esto, él sabía que el orgullo y la sobrerbia podían apoderarse de él. Por esta razón, le fue puesto un aguijón en la carne, él no menciona cuál es, pero sabía que le había sido puesto para evitar su vanagloria y siempre honrar y glorificar el nombre de Cristo.

Claro está que Pablo consideraba que ese aguijón le ayudaba en su vida espiritual, aún así le causaba dolor y le había pedido a Dios que se lo quitara por lo menos en tres ocasiones; él podía sentir su debilidad.
Por otra parte, el Señor conocía la situación de Pablo, sin embargo, sabía qué era lo mejor para él. Así que le dijo que confiara en Su gracia, pues sería suficiente. Dios le mostró que a través de su debilidad, Su poder se manifestaría.

Pablo entonces entendió que ese aguijón y las afrentas, necesidades, persecuciones, angustias y enfermedades, etc; habían sido mandadas por el Señor para manifestar Su grandeza y Su poder y que fuera Dios mismo el que recibiera la gloria y no Pablo. A través de estas situaciones, Pablo aprendió a gozarse en medio de cada tormenta por la que atravesaba. Al final de su vida, Pablo pudo decir, "porque cuando soy débil, entonces soy fuerte".

Al leer este pasaje me di cuenta que muchas situaciones difíciles en mi vida pueden ser como el aguijón en mi carne. Dios conoce mis necesidades y mis defectos, y en Su calendario ha escogido días o meses enteros para recordarme a través de ese aguijón que debo voltear al cielo y dejarme guiar por Él siempre, entendiendo que tiene planes perfectos para mi vida. Ahora sé que cuando ese aguijón es más doloroso es porque mi comunicación con Dios ha disminuído, porque necesito conocer mi imposibilidad de vivir sin Dios o porque debo recordar que Su poder y amor se manifiestan en mis debilidades.

Querido Dios, gracias por las pruebas, enfermedades y situaciones difíciles que has traído a mi vida y a la de mi familia. Perdóname porque no he actuado como si Tú tuvieras el control total de ellas y te pido que me ayudes a tener gozo en medio de cada situación. Mi Señor, que yo pueda decir como Pablo, "porque cuando soy débil, entonces soy fuerte".



lunes, 18 de octubre de 2010

Papalote

Mamá me ha recordado en varias ocasiones un ejemplo sencillo y práctico de entender la misericordia de Dios y cómo Él decide acercarnos a si mismo. Ella dice que yo soy como un papalote y Dios me sujeta a través de un cordón. Así que yo ando de un lado para otro. Dios me quiere dirigir y atraer hacía Él pero si yo no le permito hacerlo, Él suelta un poquito el cordón dándome una oportunidad. Me sigue mostrando Su propósito a través de Su Palabra pero hago caso omiso. Dios suelta el cordón otro poquito, me da una oportunidad más y me habla de Su amor a través de las personas que le conocen y hablan de Él y hago que no escucho. Nuevamente suelta un poco más, me da otra oportunidad y me muestra Su poder a través de Su creación, algo tan grande que no cabe en el ojo humano, y decido no voltear y continuar con mi vida. Llega un momento en que Él decide dejarme ir y soltar completamente el cordón. No hay vuelta atrás.

"Más Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros". Romanos 5:8

Dios, en Su infinito amor mando a su Hijo unigénito a tomar mi lugar y tu lugar en la Cruz del Calvario. Ahora Él nos da muchas oportunidades para que le entreguemos nuestras vidas completamente a Él. No basta con acudir a una iglesia, no basta con hacer como que me comporto bien, no basta con ayudar a la gente, no basta con decir que creo en Dios. El Señor dice en Mateo 7:21 "No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos"."Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos". Hebreos 12:25

Basta cuando yo reconozco mi vida pecaminosa, pido perdón y decido rendir mi vida y permitirle que haga un cambio de actitud en mi corazón para obedecerle y agradarle en todo y siempre. Lo importante es darme cuenta que no tendré el tiempo que yo desee para esperar y decidirme en seguir a Cristo. Hoy me da Dios una oportunidad, mañana tal vez Él decida soltar el cordón.

El Dios de amor es también el Dios de justicia. Él es justo al poner un límite de oportunidades para cada ser humano y es de temer porque "¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!" Hebreos 10:31

No sé cuántas oportunidades me quedaban pero hace algunos años rendí mi vida al Señor y le pedí que me sujetara para siempre y fuera mi guía. La pregunta es, ¿cuándo te decidirás tú?¿Cuántas oportunidades más necesitas?¿Estás seguro que ésas que necesitas son las mismas que Dios ha planeado darte?

¡No lo pienses más, hoy es el día de salvación!



sábado, 9 de octubre de 2010

¿Qué es el amor?

¿Un sentimiento? ¿Palabras hermosas? ¿Momentos de placer? ¿Una noche romántica? ¿Entrega total? ¿Miradas cautivadoras? ¿Regalos?
¿Cuál de todas las anteriores será la mejor definición del amor?

Hace unos días platicaba este tema con dos chicas con las cuales he estado conviviendo últimamente y ya que lo he traído en mente decidí publicar una nota acerca de ello.

Así que...
Es muy común que cada persona defina el amor de maneras tan distinas y pueda creer que lo externa en forma diferente a sus seres queridos o más íntimos amigos...

pero, yo me encuentro en medio de la ciudad y lo único que puedo ver a mi derecha e izquierda son tantas historias tristes:

un matrimonio que está en pleitos continuos, un hombre que trata mal a su esposa (o viceversa), la madre/padre que no pone atención a los hijos, los hijos que son rebeldes a sus padres, el amigo que ha volteado la espalda a quien era tan importante para él, el ladrón que no tiene respeto por su vecino, el extorsionador que no se detiene a pensar en sus semejantes y el homicida que no considera a sus víctimas...

y ahora llego a una sola conclusión: el mayor problema en el ser humano es el egoísmo. Tal vez no he hecho muchas cosas de las que están mencionadas en el último párrafo, pero qué tal cuando el egoísmo me hace pensar en mí antes que en cualquier otra persona, cuando me hace ser grosera con alguien aún en mi mente y cuando me hace desear lo peor para las personas que actúan mal.

¿Aún así podré decir, "yo amo a Dios"?

"Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?"

Entonces ¿qué puedo hacer para que el egoísmo sea sustituído por amor?

"En esto consiste el amor:
no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados."

Cristo ha dado el ejemplo más grande de amor, porque Él es amor.
El saber que Jesús murió en la cruz del Calvario en mi lugar para pagar mis pecados, me causa sentimientos que no puedo explicar. Él pagó por mis errores y mis faltas delante de Dios.

"Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros."

Sé que es difícil amar a quien me ha herido, a quien no ha tenido consideración de mí, a quien se ha burlado a mí, a quien me ha tratado mal, a quien ha terminado con la vida de un hermano en Cristo, a quien ha traído tristeza a la vida de una amiga o de mi madre o mi padre.
Pero Cristo decidió amarme a pesar de que le soy infiel tantas veces,a pesar de que lo niegue con mis hechos, a pesar que le de la espalda cuando todo parece estar bien en mi vida o cuando le reproche alguna circunstancia, a pesar de que solo lo recuerde cuando estoy en apuros o cuando mi madre está muy enferma y a pesar de que no volteo hacia el cielo cuando tengo problemas.

"Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros."

A pesar de lo difícil que es amar a a alguien, Dios promete que si entrego mi vida a Él, reconociendo mis pecados y aceptando su regalo de amor, recibiré Su Espíritu y me hará permanecer en Su amor. Y cuando yo permanezco en Su amor, consecuentemente podré amarle a Él, podré amar a mi pareja durante toda mi vida y podré amar a cualquier persona (aunque me haya hecho algún mal), puesto que estoy en obediencia por fe en Él.

"En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.
Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él , y él en Dios.
Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él."

                                                              (I Juan 4:10-21)


Querido Señor,

Toca mi corazón, ayúdame a voltear a Ti y tomar tu ejemplo de amor, para con tu ayuda poder mostrarlo a las personas con las que Tú has decidido que conviva en esta vida terrenal.

Amén